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Criptomonedas: generalidades, disparidad de género y legalidad

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Foto: WorldSpectrum (pixabay.com) | montaje UMLM
Dadier Padrón Alfonso
RedactorDadier Padrón

En muchos medios  de comunicación se habla constantemente sobre la gran volatilidad y la cantidad de dinero que mueve el mercado de las criptomonedas. Incluso, su crecimiento sin parangón llevó a muchos a hablar de burbuja y de compararlo con el caso de los tulipanes en Holanda.

Lo cierto es que es un mercado financiero "joven" que en menos de una década se ha convertido en uno de los medios más rentables en los que operar, pero requiere de cierta habilidad, conocimiento y dedicación para maximizar las ganancias.

Si ya te has aventurado en este mercado o tienes la idea de hacerlo, te invito a seguir leyendo para que conozcas algunas peculiaridades que quizás no conocías y que deberías tener presente.

¿Todas las criptomonedas son iguales?

No tiene sentido hablar de las criptomonedas como si todas fueran un solo objeto de intercambio, ya que poseen características muy diferentes tanto en su uso como en su diseño. Veamos a continuación algunos ejemplos más relevantes.

Bitcoin: es tanto una moneda como un sistema digital. Su rol fundamental es actuar como medio de pago, pero en lugar de tener un ente gubernamental -como un banco central- que lo emita y lo respalde, se basa por completo en el sistema digital que fue ideado por su creador, Satoshi Nakamoto. Funciona como dinero para pagar o activo para invertir. [puedes ampliar más sobre el tema aquí]

Ethereum: es una Blockchain o Tecnología de Contabilidad Distribuida (DTL) con un lenguaje de programación Turing completo integrado, una computadora blockchain, que permite que cualquiera pueda escribir contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas simplemente escribiendo la lógica en unas pocas líneas de código. [puedes ampliar más sobre el tema aquí]

Dash: es una criptomoneda peer-to-peer de código abierto que ofrece las mismas características de Bitcoin pero además tiene funcionalidades avanzadas, incluidas las transacciones instantáneas (InstantSend), transacciones privadas (PrivateSend), y gobernanza descentralizada (DGBB). El sistema de gobernanza y financiamiento descentralizado hace de Dash la primera Organización autónoma descentralizada. [puedes ampliar más sobre el tema aquí]

Monero: es una criptomoneda de código abierto creada en abril de 2014, que prioriza la privacidad y la descentralización. Usa un registro de transacciones público y las nuevas unidades se crean mediante un proceso llamado "minado". Su objetivo es mejorar los anteriores diseños de criptomonedas, ocultando la identidad de emisores y receptores y las cantidades de las transacciones, así como haciendo más igualitario el proceso de minado. [puedes ampliar más sobre el tema aquí]

Dominación masculina del mercado

El porcentaje de mujeres que invierten e intervienen en criptomonedas es muy inferior al de los hombres. Veamos algunos ejemplos que confirman lo anterior:

  • La plataforma de dinero digital, Uphold, a través de los datos de sus usuarios, afirma que el 75% de sus usuarios son del género masculino.
  • La comunidad de estadísticas de Bitcoin, Coin Dance, asegura que el 91,22% de las transacciones de Bitcoin son realizadas por hombres.
  • En octubre de 2017, una encuesta realizada por un usuario de Reddit loveYouEth, encontró que el 96 por ciento de los usuarios de Ether son hombres.
  • MyEtherWallet informó que el 84 por ciento de los titulares de sus billeteras eran hombres.

La brecha de género que tradicionalmente ha existido en el mundo de las finanzas se ha hecho extensiva al mundo de las criptomonedas, pero como este mercado tiene un componente altamente riesgoso, es cuando más se nota la ausencia de personas que tengan una visión más cautelosa, afirman algunos expertos.

"El sector de las finanzas y la tecnología está dominado por hombres que tienen un precario desempeño evaluando riesgos", apunta Angela Walch, experta en criptomonedas de University College de Londres, "si esos dos sectores funcionan con elementos de alto riesgo, más mujeres deberían participar en los equipos para balancear los perfiles".

Walch advierte que es clave el concepto de diversidad a la hora de tomar decisiones de inversión: "El pensamiento grupal puede imponerse, generando consecuencias que en el futuro serán lamentadas".

Incluso los entusiastas del bitcoin se han referido al tema. Un artículo publicado en el portal Bitcoin.com analizó la disparidad de género en ese mercado y lo atribuyó a una histórica dominación masculina en la industria tecnológica.

En este sentido, Walch dijo que el mercado de las criptomonedas tiene una amplia variedad de trabajos disponibles en toda la cadena.

"Hay desarrolladores de software, criptógrafos, emprendedores, expertos en mercadeo, economistas. Es importante que la representación de mujeres aumente en todas las áreas".

Pero tampoco está demostrado que, si se incorporaran inversionistas mujeres a este tipo de mercados, tomarían menos riesgos, dado que hasta ahora existen estudios sectoriales que no han hecho un seguimiento durante un largo período de tiempo en torno a estas variables.

Legalidad de las “Criptomonedas”

Las criptomonedas están en pleno auge y son la nueva opción de negocio para muchas personas y nuevas empresas de tecnología, pero ¿hasta qué punto son legales?

La legalidad de las criptomonedas no es regulada de la misma manera en las diferentes jurisdicciones a nivel mundial. A pesar de que la llaman moneda virtual, no es una moneda como tal, es un medio digital de intercambio y los juristas no la identifican como moneda, ya que no es acuñada por ningún Estado, algo que podría cambiar muy pronto ya que Estonia planea acuñar su propia criptomoneda: “Estcoins”, una criptomoneda basada en la misma tecnología que Bitcoin, pero respaldadas por el gobierno y accesibles a cualquiera con ciudadanía digital.

Los bitcoins son fondos en el sentido corriente de ese término […] los bitcoins pueden ser aceptados como pago de bienes y servicios o comprados directamente en una casa de cambio con una cuenta bancaria. Por lo tanto, funcionan como recursos pecuniarios y se utilizan como un medio de intercambio y un medio de pago.”, así lo define el Juez del Distrito Sur de Nueva York, Alison Nathan.

Por ejemplo, el Bitcoin ha sido declarado legalmente como activo o mercancía, no como moneda, aunque la criptomoneda perfectamente cumple con las propiedades que debe poseer el dinero (medio de intercambio, unidad de cuenta y respaldo de valor), su estatuto legal como dinero no está definido en América (norte y sur), a diferencia de otros países y jurisdicciones como Japón (donde el Gabinete reconoce oficialmente las criptomonedas como método de pago) y la Unión Europea (que la ha declarado como una moneda, y no como mercancía, para efectos tributarios).

A diferencia de la moneda fiduciaria, donde los Estados determinan el valor de la divisa a través de la emisión del dinero, ningún Estado controla la producción de la criptomoneda, sino que las mismas personas naturales pueden hacerlo a través de la minería. La criptomoneda posee una inflación controlada en la credibilidad de las personas, su valor está directamente relacionado al valor abstracto dado por la confianza de cada una de las personas que las adquiere, las transfiere y las mina. Por lo tanto, está determinada por la cantidad de criptomonedas que se crearán y la velocidad con que esto ocurrirá.

Si las personas naturales son las que controlan su producción, pudiendo minar criptomonedas en su propio hogar o almacén, queda por determinar si esto es legal. La respuesta a esto depende de la jurisdicción donde la persona se encuentre.

Hay una máxima jurídica que dice: "nullum crimen, nulla poena sine praevia lege", es una frase en latín, que se traduce como "ningún delito, ninguna pena sin ley previa", que se utiliza en Derecho penal para expresar el principio de que, para que una conducta sea calificada como delito, debe estar previamente establecida como tal en la ley. Esto quiere decir que, si no está descrito como tal en la ley que minar criptomonedas es un delito, no es delito.

Exceptuando los casos de países donde las han prohibido expresamente como, Bangladesh, Bolivia, China, Ecuador, Islandia, India, Rusia, Suecia, Tailandia y Vietnam, otros países lo están discutiendo, y tenemos el particular caso de Venezuela, donde no está escrito en ninguna ley que es delito pero la policía del gobierno las persigue bajo el estigma de que el país opera bajo el control cambiario de divisas, pero ¿por qué no van a la cárcel las personas que manejan criptomonedas en Venezuela? solo son arrestadas por unas horas, porque una vez más estamos en presencia de la definición de que no estamos ante una moneda sino de un activo digital, por lo tanto, no es delito de control cambiario, porque no estamos ante una divisa, entonces la policía del gobierno no persigue precisamente a las criptomonedas sino a las granjas de criptomonedas, ya que la electricidad en ese país es muy económica y hace que la rentabilidad de tener una granja de máquinas minadoras de criptomonedas sea muy beneficiosa, mas no es un delito, incluso las personas pueden ir al banco y cambiar criptomonedas por bolívares (la moneda local de ese país).

Para tener un mapa más generalizado, podemos ver las estadísticas de Coin Dance, donde de los 251 países el Bitcoin es legal en 110 países (44% del mundo), restringido en 8 países (3%), ilegal en 11 países (4%) y 122 países no cuentan con información al respecto (49%).

Este apartado abre la puerta al conocimiento de la legalidad de este nuevo elemento digital, con posibilidad de acceso a la información y opinión legal, dibujando un horizonte jurídico sencillo para que el usuario pueda manejarla e incluso minarla sin mayores problemas, y hacer un uso beneficioso de la tecnología, ya que tiene como herramienta el “Principio de Legalidad” que mencionamos arriba en latín, y es el más usado a la hora de una defensa judicial, de lo que, si hay que estar muy pendientes es sobre posibles regulaciones en nuestros países, políticas impositivas, entre otros, para no incurrir en alguna ilegalidad.

Debido a su fácil manejo, las criptomonedas también facilitan actividades ilícitas como la corrupción, narcotráfico, el financiamiento terrorista y el tráfico sexual. Estos son sin duda los mayores problemas que nos ha traído este activo digital y han provocado que se disparen las alertas a nivel mundial pero sin mayor resolución de las mismas.

Las criptomonedas tienen entre sus características el ser descentralizadas y anónimas, por lo que no hay una manera exitosa de controlar el crimen organizado, ya que al momento de realizar investigaciones criminalísticas estas pueden “oscurecer” las labores de rastreo e identificación de los criminales.

Aún nos falta ver batallas en los poderes legislativos y la creación de un marco regulatorio unitario que se aplique al mercado de las criptomonedas a nivel mundial.

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Agradece a Dadier Padrón Alfonso con

FuenteProEconomia